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Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2005. 01/07/2005Buenafuente y El amante de la China del NorteEstablecer lazos de afecto con un ente televisivo es peligroso, también lógico. La carga de memoria que dejo descansar sobre los programas de El Terrat no es ligera. Buenafuente, cercano, volverá en septiembre ya sin Sardà y acabará de meterse a la audiencia nacional en el bolsillo. ¿Dónde estaré yo entonces? Pues no lo sé. Por lo pronto, ayer cené por Chueca, rodeada de homosexuales y heterosexuales más felices que lombrices con la reciente y definitiva aprobación de las bodas gays (por la mañana me vi inmersa al salir del metro en la manifestación contra la ley). Por la tarde, en la librería, descubrí con un cliente que "El amante" (1984) y "El amante de la China del Norte" (1991) no son la misma novela. Marguerite Duras amó mucho. Como debe ser. 03/07/2005Chueca cityHe llegado a la conclusión de que todos llevamos un dominguero dentro, de lo contrario soy incapaz de explicarme qué hacia ayer, entre la una y las dos de la madrugada, viendo como mi compañero de trabajo liaba un porro en la calle San Marcos, al lado de la plaza de Chueca, formando parte de una especie de embutido humano hecho de Dracs, chinos empeñados en vendernos tallarines y cubalitros de calimocho, gays con el torso sudado y descubierto, y heteros "guays", comprometidos con la causa del matrimonio y la adopción. La consigna para futuras situaciones similares será la siguiente: Huir. Noche rara. 04/07/2005Primer... ¡Ni se os ocurra!Cojo el metro en Goya, línea 4, y me bajo en Avda. de La Paz. T me está esperando. No conozco el barrio, que se extiende al margen de la M30, pero no me disgusta. La casa es grande y tiene los techos bajos. Comemos Fideuà y Apple Strudel con helado de vainilla (una combinación valenciano-alemana que refleja el origen de la pareja). Nos bebemos el vino. Termina de achisparnos el calor y la voz de Antonio Lobato retrasmitiendo incansable la Formula 1. Tarde de domingo. Tino decide no hacer nada y se tumba en el sofá; nosotras elegimos una película que empieza a las 17.35 en los Renoir Pza. de España: "Primer" (os enlazo a la excelente crítica de Tònia Pallejà), merecedora del Gran Premio del Jurado en último festival de Sundance. Gran error. Escrita, dirigida, montada, producida, "fotografiada", "musicada" y protagonizada por un tal Shane Carruth, ex matemático y ex cuerdo, se presenta al público en los avances y el texto que facilita el cine a los espectadores con la siguiente premisa: "¿Qué es lo que querrías si pudieses tener cualquier cosa?"... ¡¡¡PRIMERA TROLA!!! La peli no va de lámparas de Aladino, sino de máquinas del tiempo; en concreto, una que se inventan dos informáticos metidos a inventores de garaje, muy parecida a un tetrabrik gigante. Superada la reflexión más que manida sobre la posibilidad de cambiar el futuro alterando el pasado o la existencia simultánea de distintos planos temporales, "Primer" no aporta nada. Aturulla al espectador y carece de explicación lógica alguna... si acaso, nos deja una moraleja: si te inventas una máquina del tiempo, mejor no la utilices mucho no sea cosa que la pifies. En fin... junto con "Abre los ojos", ese libro abierto de la cinematografía, lo peor que he visto en muchos muchos años. Aunque hay otra opción: que yo sea tonta. En ese caso, cualquier explicación será muy de agradecer. Espero ansiosa. 05/07/2005Villa de ParísMenos de 24 horas para saber si nos traemos las Olimpiadas a casa. Sabiendo que Gallardón, Raúl, Pau Gasol, Santana, etc., etc., se hallan fuera del país me siento desamparada. Ansío que vuelvan, el sentimiento preolímpico consigue que los vea como de la familia... ¿Y si perdemos?... hasta puede suceder que gane Moscú, ciudad que tal vez ni siquiera ha mandado representación (esto permitiría que Gallardón subiera igualmente al escenario como encargado de recoger el premio... pobrecillo). Pero, bueno, a mí los Juegos Olímpicos me dan igual, a pesar de que mañana me dejaré sugestionar por la alegría colectiva si ganamos. Ayer estuve con Diego en la Plaza Villa de París, enmarcada entre la Calle Genova, el paseo de Recoletos y Alonso Martínez. La Plaza tiene un aparcamiento que lleva su nombre. Se llega a él por unas escaleritas tipo entrada al metro sobre las que un cartel anuncia: "Entrada Villa de París". Me pareció curioso. Imaginé por un momento que bajando una veintena de peldaños podía aparecer en otra ciudad. La gente salía y entraba del garaje y yo pensaba que regresaban o se dirigían a Francia. ¡Qué extraño! La plaza está en pleno centro y sin embargo es muy tranquila. Todavía no se había hecho de noche y, en un banco cerca del nuestro, una pareja de ancianos se dedicaba a lo mismo que Diego y yo, a no hacer nada. Ella tenía al lado una silla de ruedas y parecía ausente. Él estaba triste. Mientras, vivo inmersa en mi cruzada personal: el concurso de blogs de 20 minutos. Estaría bien que me dierais un votito. 08/07/2005Sobre el amor. C. G. JungLa editorial Trotta, en su colección "Minima", ha publicado "Sobre el amor", un librito de 84 páginas que recopila las reflexiones del psicólogo y psiquiatra suizo Carl Gustav Jung acerca del tema. Jung vivió entre 1875 y 1961. Leo en el metro. Algunas citas me escandalizan; otras me parecen inteligentes y les doy mil vueltas. Aquí os dejo un ejemplo de cada tipo: - La "escandalosa": La concepción que tiene todo hombre respetable es que con la mujer la cosa marcha sola, que el matrimonio se desarrolla solo. Lo único que no marcha por sí solo es el negocio. Para la mujer lo único que no marcha por sí solo es el matrimonio, pues ese es su negocio. ¡Una considerable diferencia en los puntos de vista! - La interesante: El amor libre solo sería posible si todos los seres humanos fueran capaces de los máximos esfuerzos morales. Pero la idea del amor libre no se ha inventado con esta finalidad, sino para hacer parecer fácil lo difícil. ¿Qué os parece? Ya me diréis. Mientras tanto... votito, por favor... ¡votito, votito, votito! 09/07/2005La guerra de los mundosEn esta historia de ciencia ficción donde la Tierra es invadida por los marcianos, los extraterrestres dejan a su paso una frondosa e inquietante maraña de hierba roja. Me gusta el uso de los colores en el cine y, sobre todo, en la Literatura, porque es curioso su efecto al ser pronunciados y no vistos... tal vez mayor que, cuando con toda su rotundidad, aparecen delante de nosotros en los cuadros y las fotografías. En la librería conviven a día de hoy cuatro ediciones de la novela de Wells, tres de bolsillo y una de formato normal prologada por Fernando Savater, ese hombre que sirve igual para un roto que para un descosido. A diario me cruzo con el título por las estanterías y los expositores. El libro de Alianza tiene la portada violeta, es mi favorito... Después de los acontecimientos de esta semana, me reafirmo en la idea ya esbozada en un post anterior sobre la posibilidad de sentirnos como extraños en nuestro propio planeta. Estoy nerviosa. Escribo esto mientras hago tiempo... está mal que lo diga, pero es verdad... todo lo que estoy diciendo -escribiendo- no es sino una especie de estrategia personal para eludir lo que me está rondando por la cabeza sacándome de quicio... así que, por esa regla de tres, todo lo que estoy escribiendo me importa un bledo, es una tapadera, y no tiene otro valor que lo que oculta; es sólo una cortina de letras que no dice la verdad. Suficiente paranoia por hoy. Mañana sigo. ¿Un votito? 11/07/2005Quart de PobletEl sábado por la noche dirigí mis pasos hasta el piso de un amigo que daba una fiesta para celebrar la llegada del Verano. A sólo un par de calles de distancia, inserta en el barrio de Salamanca, en casa de G no conocía a nadie excepto al anfitrión. Estaba sentada en el suelo de la salita, sobre un almohadon estampado de lunas y estrellas, con un vaso de vino en la mano izquierda y otro de horchata en la derecha (surreal, ya lo sé), cuando una mujer de unos 50 años, camisa grande a rayas y rostro lleno de pliegues, se sentó en el almohadon de al lado. Era argentina, habitante de la Sierra y desprendía una afabilidad cálida. Empezamos a hablar. Saltamos de banalidad en banalidad y acabamos remitiéndonos a nuestros lugares de origen. Me recomendó Buenos Aires, por supuesto; y yo le hablé de Valencia. Entonces se dejó ver una conjunción cósmica de consecuencias insospechadas: uno de sus lugares favoritos del mundo, me explicó, era un pueblo valenciano llamado Quart de Poblet. Mi padre nació en Quart de Poblet, una localidad cercana al Aeropuerto de Manises, al lado de Mislata. Yo viví allí cuando era muy pequeña. Después me hice mayor para acabar hablando del pueblo con una argentina, una noche agradable del mes julio, en Madrid. Es difícil no tener nada en común con el otro y, aunque podemos pasarnos toda la vida intentando dar con ello, otras veces sale a flote solo, en medio de una conversación carente de objetivo. El caso es que, lo sepamos o no, deberíamos tener en cuenta al relacionarnos que esos lazos a menudo invisibles están ahí. Lo pienso mientras vuelvo a casa a las tres de la madrugada, después de dar por terminada la fiesta. Cruzo Ortega y Gasset en rojo, no pasa ningun coche, y recorro el tramo de Conde de Peñalver que me separa del portal. Noche interesante. *** Vota este blog para los premios 20 Minutos. 12/07/2005Lo contrarioNo creo que mi actitud sea extrapolable al resto de la población femenina, pero sí a un porcentaje elevado. Así nos va... 13/07/2005Mi pequeño friki y las Mareas vivasEn fin... a diario me sorprendo con el universo personal que se construyen los personajes que me rodean, a cada cual más peculiar. En concreto, mi pequeño friki es especialista en el Hollywood de los 80 y las novelas de Fantasía. Empiezo a conocerle porque, como buenos compañeros de trabajo que somos, hemos adoptado la costumbre de tomarnos "una" caña (eufemismo donde los haya) después de cumplir con nuestra jornada laboral. Cerca de la Plaza de Santo Domingo está el Mareas Vivas, un bar de los de toda la vida donde por cada caña -1'10 euros- te ponen una tapa del tamaño de un plato combinado. A pesar de comer cual camionero, cuando vamos por la cuarta ronda mi equilibrio peligra y empiezo a divagar. Las reflexiones que emite mi cerebro son peligrosas: con el aliento apestando a cerveza pienso que no está mal tener una afición (yo tengo una, leer y escribir compulsivamente); pero, ¿hasta que punto "aficionarse" demasiado no es peligroso? No está mal que te guste el cine, sin embargo la cosa cambia cuando vives sólo para él. Adentrarse en un hobbi puede convertirse en un camino de no retorno, del que rescatar al afectado sea imposible. Tremendo. *** ¿Me votas? 15/07/2005Sexo en Nueva YorkPor fin ayer sucedió. No lo planifiqué, lo prometo; no me puse a buscar su hora de emisión como una histérica con la intención de tener algo de que hablar con Pequeño friki. Fue el fluir surreal de mi libre albedrío lo que me llevo hasta ella. Pasada la una de la madrugada, después de memorizar los nombres de las nominadas de OT (Idaira y Trizia) y ver unos minutitos de la Apocalipsis de Crónicas Marcianas, llegué hasta Antena 3 por casualidad y me encontré con Sara Jessica Parker transmutada en Carrie, una columnista que escribe sus artículos a costa de las vidas privadas de sus amiguitas salidas y de la suya propia. O sea, no muy diferente de mí, ¿o sí? Las comparaciones son odiosas pero ineludibles. Allá vamos: * Sexo en Nueva York; sexo en Madrid (yo no lo veo por ninguna parte). * Carrie es autosuficiente gracias a su columna; yo trabajo de librera y no llego a fin de mes. * Pone un pie en la calle y se encuentra con un hombre atractivo; me meto en el metro y, como mucho, me encuentro con Pequeño friki. * Cuando se deprime se compra unos Manolos; yo me muerdo las uñas corroida por el remordimiento al comprarme una falda de 9 euros. * Su ex le sigue gustando aunque pasa de los 40 años; ¡vaya por Dios! Definitivamente, el Sexo en Madrid, desde mi humilde perspectiva, no se parece mucho al Sexo en Nueva York, e incluso es posible que el Sexo en Nueva York no se parezca mucho tampoco a "Sexo en Nueva York". Menos mal que Ana Obregón amenaza con protagonizar la versión española de la serie. Me quedo mucho más tranquila... será como mirarme al espejo. Seguro. *** Deja tu votito 17/07/2005La Vaguada. Sábado idílicoSábado por la mañana, hora punta. Después de dejarnos la lista de la compra en casa, S y yo dirigimos nuestros pasos hacia el Alcampo de la Vaguada. Cuando entramos en el centro comercial perdemos toda particularidad, pasamos automática e inevitablemente a formar parte de la marea humana que, como sebo, lubrica escaleras mecánicas, tiendas y galerías. Conseguimos un poco de aire acondicionado a cambio de renunciar a toda diferencia. En el hipermercado la gente llena con ansia cestas y carros. Por su avidez, se diría que va a estallar una guerra y se avecina la falta de alimentos. Nosotras compramos con calma: dos aguacates, un paquete de langostinos pelados y cocidos, vino blanco, cuscús... no más de lo necesario para la cena étnica que tenemos en mente. S sabe dónde está cada cosa, así que terminamos deprisa y, ya en las cajas, elegimos una cola. Allí se produce la tragedia. Delante de nosotras, con una cesta roja repleta de víveres, un hombre cuarentón en bañador espera su turno. Al principio no le prestamos atención, pero eso cambia cuando, de pronto, quién sabe si víctima de una alucinación transitoria que le hace pensar que se encuentra en el sofá de su casa, el ser en cuestíón empieza a rascarse sus partes con presteza y brío. Más feliz que una lombriz, sin importarle la reacción de los que le rodean. Si cierro los ojos vuelvo a verlo: rasca que te rasca... un poco más y se mete la mano por el camal. Nuestra primera reacción es de asombro. Nos reímos. A los pocos minutos, mientras saca de su cartera un billete de 20 euros para pagar (con la misma mano con la que segundos antes se frotaba sus huevitos), empezamos a hacer un repaso de los chicos que conocemos y concluimos que el 99 por ciento de ellos debe hacer lo mismo. Patético. *** Votito 18/07/2005Soledad. Apunte VTodas las palabras están cargadas de connotaciones que a menudo se proyectan sobre la persona a la que califican: nuestra mente no planea igual el encuentro con una desconocida rubia que con una morena, por ejemplo. Me pregunto qué se piensa de los que afirman vivir solos... y creo que, si no viviera sola, no tendría tiempo de preguntármelo. 21/07/2005TortugasA Pequeño friki nunca le he mencionado a las tortugas. Todavía es pronto. *** ¿Votillo? 26/07/2005500 palabrasDespués de semejante apunte, pasa a preocuparse en voz alta por su planta, que agoniza; y yo me quedo pensando en la posibilidad de empezar a escribir una frase a diario, al levantarme, por hacer el experimento y ver qué sale, nada más... por lo pronto, si fuera al revés, si tuviera que escribir antes de irme a dormir, hoy escribiría una pregunta: ¿Se puede elegir querer a alguien? Pequeño friki y yo acabamos de despedirnos en el metro. Durante el trayecto hemos recordado fragmentos de grandes éxitos del Duo Dinámico y Eurovisión. Hay que tener fuerza de voluntad y ponerse las pilas. *** Vótame en los premios 20blogs del periódico 20 Minutos. 28/07/2005Pequeño friki, Eurovisión y el libro de los torerosEl caso es que Pequeño friki reconoce la melodía al instante y la asocia a Eurovisión. Se abre la caja de Pandora y empezamos a recordar a Masiel, Mocedades, Vicky Larraz, Patricia Kraus... ¡Remedios Amaya! Cada recuerdo ilustrado, por supuesto, con el tarareo de la pertinente canción. El resto de compañeros de mesa deja de hablarnos al instante, da nuestro caso por perdido, sin embargo la marginación no nos afecta en absoluto (si eres friki, así es como debe ser). Son casi las once cuando emprendemos el regreso. Volvemos canturreando por la Plaza de las Descalzas, Sol y la línea 2. Nos despedimos en la salida de Goya. No he ido a casa desde el sábado y, mientras recorro el tramo que me separa del portal, pienso que la realidad es caprichosa: apenas 48 horas antes del climax eurovisivo con Pequeño friki, estaba en Valencia con mi tía abuela de 80 años esperando a que mi padre terminara la paella. Mi tía, telespectadora habitual del programa taurino de Canal +, me contó que "El código Da Vinci" se ha convertido en el libro de cabecera de la mayoría de los toreros. Concluyo que no es que Pequeño friki sea friki, sino que la vida es friki en su mismidad. No hay otra forma de asimilar la conjunción de elementos tan dispares como "Eurovisión","tía abuela", "Codigo Da Vinci" y "toreros". Apunte: a Pequeño friki también le gusta OT. Poco a poco se va perfilando como el hombre perfecto. *** ¿Me votas? |
Este blog no tiene nombre. No me dejó llamarle porque ni él ni yo sabemos muy bien qué queremos contar. Va creciendo sobre la marcha y cambia de color como los camaleones. En cualquier caso, eres bienvenido.
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