![]() No me llames |
||
|
busca... |
Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2005. 01/08/2005El plátano que cayó del cielo1. Misteriosamente nos invadió la necesidad imperiosa de canturrear "nada, nada de esto, nada de esto fue un error"; y así lo hicimos: a voz en grito y con el correspondiente baile absurdo y descoordinado de turno. 2. A la altura de Hermosilla con Príncipe de Vergara, con una temperatura que rondaba los 35 grados,¡atención!, cual rayo de San Pablo, una monda de plátano me cayó del cielo. Sin duda fue una señal. La piel viscosa de la fruta que más odio se estampó contra el suelo no sin antes rozar mi empeine izquierdo, desprotegido por culpa de la escueta sandalia que llevaba puesta. 3. Treinta segundos después, en un cruce solitario, nos encontramos con Eduardo Mendicutti, que llevaba gafas de sol. Tal vez la providencia puso a Mendicutti (teruliano de María Teresa Campos y, por lo tanto, intelectual) en mi camino para que le interrogara acerca del significado cósmico del ataque platanil, pero por desgracia no le reconocimos. Sólo mi hermana le identificó como "alguien famoso del programa de Mari Tere". Yo necesité un par de horas más para dar con su nombre y apellidos. Demasiado tarde. Próximamente tendré que hablar de Vituperio. *** Un voto al día te da alegría. 03/08/2005Soledad. Apunte VINuestros secretos no están solos. Son muy pocas las ocasiones en las que la verdad acontece sin dejar rastro. Lo pienso porque hace menos de una semana, por primera vez en toda mi vida, me ocurrió algo que no he contado, que nadie sabe. Trato de encontrar otra experiencia o sensación no compartida, pero no lo consigo. Tomar conciencia de ello me hace sentir extraña y le da valor a un hecho insignificante. *** Votito, por favor. 06/08/2005Vituperio y el Efecto Mariposa¿Si una mariposa que aletea en Japón puede desencadenar una sucesión de acontecimientos que culmine con el estallido de un terremoto en Hawai, que no prodrá provocar el corte de pelo de Vituperio? A lo mejor, para que Pequeño friki me bese, hace falta que Vituperio se rape al cero... Vivimos inmersos en el caos. Forma parte del juego. *** Vótame, vótame, vótame! 10/08/2005TocarseEl domingo por la noche, compartiendo una cerveza en mi casa, Pequeño friki y yo llegamos a la conclusión de que tocamos menos a las personas que nos atraen más (y que no lo saben, por supuesto). El no sentirnos amenzados por el rechazo nos permite aventurarnos a las caricias sin el miedo a encontrar la aversión en el rostro del ser al que sorprendemos con nuestro cariño. Pequeño friki me abraza sin cesar; busca mi mano en los trayectos. No le importo nada. *** ¿Me votas? Concurso 20Blogs del 20 Minutos 12/08/2005Autores conflictivosGracias a eso me paso las tardes paseándome y haciendo pausas para, sentada en la moqueta, cazar títulos de Machado de Assis, Chesterton, Lodge o Ling Yutang, ese chino locuaz que escribió la inubicable La importancia de vivir. Vituperio y yo siempre discutimos por su culpa; nunca sabemos dónde colocarlo. Mientras tanto, en la tienda el tiempo continua sin hacer acto de presencia. Podría ser agosto, sí, pero también podría ser febrero: el mismo caudal de gente; la misma elasticidad de las horas y la ausencia de luz natural para pautar el día. Fuera está Madrid, eso creo. *** ¿Votillo? 14/08/2005Iglesia de la CienciologíaS se fue hacia la Latina; yo me recorrí la calle del Prado en dirección a las Cortes con la intención de coger un taxi. Al final de la calle, anunciada por una banderola cuya longitud equivale prácticamente a la altura del edificio en el que se ubica, la Iglesia de la Cienciología no esconde nada y deja ver sus instalaciones a través de unos ventanales inmensos que llegan al suelo. Para mi sorpresa, estaba abierta. Tres o cuatro hombres jóvenes, peinadísimos y sonrientes, vestidos con pantalón oscuro y camisa marrón, pululaban entre los grupos de gente que, en su trayecto de garito a garito, pasaban por delante de la sede. Les invitaban a entrar. Increíble, me fijé en el interior y vi a un par de crías con minifalda y zapatos de punta muertas de la risa, paseándose por el vestíbulo iluminadísimo, detrás de uno de esos seres neutros, dedicado a informar de las virtudes y ventajas de ser ¿cienciólogo?... las chicas sin duda se habían tomado dos o tres cubatas y la Cienciología había hecho acto de presencia en su vida cuando se dirigían a tomar el cuarto. Visto así, palió su sed de alcohol, aunque quizás la visita incluía copa gratis... A mí ni se me acercaron. ¿Por qué nadie intenta captarme? ¿Acaso ya no tengo pinta de adolescente o, en general, de perdida de la vida? ¿Acaso no necesito que me orienten? ¿No soy interesante, en definitiva? Estuve a punto de "exigir" la visita guiada, pero me contuve. Ellos se lo pierden. *** Vótame. Concurso 20Blogs del 20 Minutos. 16/08/2005Pequeño friki vuelve mañanaPequeño friki vuelve mañana. El jueves vendrá a casa y se sentará en la butaca más ceracana a la ventana para ver conmigo Operación Triunfo. Cenaremos pasta y nos beberemos el vino que se llevaron mis padres del Museo del Jamón que hay en la calle Alcalá, porque les correspondía con el menú y no llegaron a tomárselo. Descrito así, el plan no destila romanticismo, pero es lo que hay. Me he comprado un pijama de pantalón mínimo y un camisón más decoroso, de algodón; los dos son negros y con dibujos blancos de Snoopy. Aún no sé cuál me pondré. Lo decidiré en el momento, dependiendo de mi grado de desesperación. He llegado a la retorcida conclusión de que no me gusta que me guste Pequeño friki. Vitu dice que me ve como a una hermana pero, según él, eso puede cambiar. Creo que me da lo mismo. Hay algo de experimento y crueldad en escribir esto. Más allá de la dosis de exhibicionismo que todo blogger necesita para sobrevivir, debería estar prohibido autodespellejarse en público. *** ¿Me votas para el concurso de Blogs del 20 Minutos? 18/08/2005CruasánAlgún crío olvidó a Cruasán en Infantil y ese fue el principio de una serie de catástroficas desdichas para nuestra nueva mascota que, no se sabe cómo ni por qué, acabó en la caja de libros para retractilar y, cosa surreal, fue retractilado sin que nadie fuera capaz de identificarlo como un No Libro. Así que, cuando Cruasán hizo acto de presencia se encontraba forrado de plástico, prácticamente envasado al vacío y sin poder respirar. Sorprendidos, le desempaquetamos de inmediato y decidimos adoptarlo. Casi al mismo tiempo, una especie de revelación divina nos hizo ver que debíamos llamarle Cruasán. Que no se ahogara fue un milagro por el que todavía estamos dando gracias a Dios. Han transcurrido 72 horas y Cruasán, al que hemos instalado junto a uno de los ordenadores del punto de información, no ha pronunciado ni una sola palabra todavía. Ñ, un compañero que se ha encariñado mucho con él, opina que puede ser por el trauma o porque no habla nuestro idioma. "Hay que darle tiempo", repite a menudo, y a continuación lo acaricia con un afecto enternecedor. Ayer, al pasar por delante del punto para subirme al descanso, descubrí a Ñ leyéndole a Cruasán una edición de El Quijote ilustrada por Mingote; hoy, el título elegido, Middlesex, de Eugenides, no ha sido una elección casual: Ñ dice que del sexo de Cruasán no tenemos ni idea y, aunque el nombre que le hemos puesto es claramente masculino, eso no basta para convertirlo en un ejemplar macho, así que es una opción inteligente prepararlo para la aceptación de la ambigüedad. Ñ tiene toda la razón y Cruasán tiene suerte de haber aterrizado en la librería. Vamos a cuidarle hasta que se recuperé. *** ¿Me votas? Concurso 20blogs del 20 Minutos. 21/08/2005Al final del día, en el principio del desiertoAl final del día en el principio del desierto. Llega sola hasta la última ciudad y deja que la arena fría roce los dedos de tus pies recordándote que, aun por poco tiempo, estás a salvo. Allí te esperaré. Sólo tendrás que dar un paso. *** ¿Un votito para el concurso 20Blogs? 23/08/2005Negro al diezMe lo cuenta mientras comemos en un Cañas y Tapas de Argüelles y, entre las habitas con jamón y los pimientos del piquillo rellenos de verduras, consigue llamar mi atención. Ha preguntado por él en la Cuesta de Moyano y en el pasaje de San Ginés; también en algunas librerías de Buenos Aires. No ha tenido ningún éxito. Esa misma noche, durante la improductiva cena con Pequeño friki, hablamos de Negro al diez. Aprovechando las pausas de OT, le hago partícipe de los desvelos de mi amiga (ahora también míos) y Pequeño friki, que no se percarta de mi salidez pero de libros sabe un rato, me sugiere consultar Iberlibro y el ISBN. Me explica que, si en este último no aparece ni siquiera como edición agotada, significará que no se ha publicado en España después de 1972. No aparece. Sin embargo mi fascinación por Negro al diez, inversamente proporcional a la infructuosidad de su búsqueda, crece más y más, y me lleva a escribir este post. Dar con él se ha convertido en un desafío que bien podría servir de argumento a alguno de los relatos de Cortázar. ¿Hay alguien al otro lado que pueda ayudarme? Seguiré informando. *** ¿Votito? 26/08/2005Ciencia Ficción imprescindibleA es especialista en el género y estos fueron los títulos (editados en bolsillo) que me recomendó como imprescindibles: La trilogía de El señor de los anillos, La guerra de los mundos, Hyperion, Matadero Cinco, Solaris, El juego de Ender, la saga de Dune, El final de la infancia, La naranja mecánica y Crónicas marcianas. Me llamó la atención que no incluyera nada de Asimov, que campa a sus anchas por las mesas y las estanterías, ni tampoco de Gibson, al que A calificó de creador de un estilo, el Ciberpunk, que según él no iba a gustarme. Después de escucharle con la modestia propia del ignorante, aporté un insignifacante granito de arena: me quedo con Bradbury y, más allá de sus archiconocidas Crónicas..., tengo la intención de leer El país de Octubre, un compendio de relatos editado por Minotauro en el que se incluye El lago, joyita literaria que he leído a ratos, en mis vagabundeos por la librería. *** Vótame en el concurso 20Blogs del 20 Minutos. 28/08/2005La extraña influencia de Los GooniesVimos primero Golpe en la Pequeña China (1987), que no provocó en Pequeño friki más que la iniciativa adolescente de pasarme el brazo por la espalda y acariciarme ocasionalmente los hombros mientras repetía en voz alta los diálogos de Kurt Russell y Kim Catrall, aprendidos a fuerza de visionar la cinta aproximadamente cien veces. Por lo que a mí respecta, respondí devolviéndole con discreción las caricias. A Golpe en la Pequeña China le siguió Requiem por un sueño (2000); y Pequeño friki, aunque reconoció a posteriori que se trataba de una quasi obra maestra, permaneció medio dormido durante la hora y media larga que duró la película. Eso sí, sentado a mi lado en el sofá rojo y tocándome con la excusa de servirme de almohada humana... uhmmmm... Por último pusimos Los Goonies y Pequeño friki retomó con ímpetu la sesión de caricias, aventurándose por lugares poco transitados: mi ombligo, mi clavícula, mi esternón... ¡¡¡Mi teta izquierda!!! Quién sabe qué influencia ejerció sobre él el pequeño Sean Astin, ajeno en su época Goonie a su futura transformación en hobbit, para que Pequeño friki osara profanar mi anatomía arriesgándose a ser visto por A, su gata en celo y un par de compañeras de trabajo medio inconscientes dada la hora y la sobredosis cinematográfica. En fin... El caso es que hasta ayer Los Goonies me traía recuerdos familiares de adolescencia: imágenes de domingos por la tarde en que la peli aparecía por sorpresa programada por algún canal privado y nos enganchaba a mis hermanos y a mí, que acabábamos llorando con la música de Cindy Lauper, convencidos de la bondad intrínseca del mundo en general. Ahora ya no: de repente Goonies equivale a lascivia torpe y remordimiento de conciencia. Esto no se arregla. *** Un votito bonito. |
Este blog no tiene nombre. No me dejó llamarle porque ni él ni yo sabemos muy bien qué queremos contar. Va creciendo sobre la marcha y cambia de color como los camaleones. En cualquier caso, eres bienvenido.
Archivos
Temas
EnlacesActualidadCine y teatroLiteratura y librosBlogs
Nosotros |