No me llames



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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2005.

03/04/2005

Olvídate de mí

olvidate de mi.jpgMucho tiempo sin escribir. La culpa, la patética infraestructura informática que me rodea y las actividades imprevistas, que me van llenando los días sin previo aviso, no dejándome un momento para nada. En fin... más vale tarde que nunca, dicho popular (en Portugal hay uno que dice: "Quien buena cama hace, en buena se acostará". N lo compartió con nosotros en una de las comidas falleras y creo que si lo vuelco aquí conseguiré recordarlo).

Pero, al grano. Esta semana ha venido marcada por la consecución de lo que ya se había convertido casi en un sueño: ver "Olvídate de mí", una película cuyo nombre original, "Eternal sunshine of the spotless mind", resulta prácticamente impronunciable. Basada en un guión de Charlie Kaufman, que este año se ha llevado el Óscar, y dirigida por Michel Gondry, la historia que protagonizan Jim Carrey y Kate Winslet supone una curiosa reflexión sobre la memoria, la determinación y la importancia de los recuerdos. Sin embargo no os la voy a contar, para eso ya están las carteleras y las guías del ocio. Voy a limitarme a destacar la inteligencia de sus creadores, autores de "Cómo ser John Malkovich", "Human nature" o "Adaptation", a la hora de hacer que el personaje de Winslet, Clementine, tenga la costumbre de cambiarse el color del pelo dependiendo de su estado de ánimo. Cuando Carrey la conoce, Clementine lleva un tinte que se llama Ruina azul...

Di con "Olvídate de mí" gracias a una compañera de trabajo que vive con su novio y en sus ratos libres se dedica a grabar todos los CD's (de nuevo el apóstrofe infernal) que caen en sus manos. Me la llevó el lunes por la mañana a la oficina y me hizo feliz, aunque mi portátil se encargó de paliar mi orgasmo existencial estropeándose "un poquito" y obligándome a ver la película a cámara lenta y con las voces algo distorsionadas. Aún así, la vi. ¡A joderse el ordenador! Me quedé delante del monitor durante horas, dos tardes seguidas y, a pesar de que no ha sido hasta hoy domingo cuando, al verla en la casa de mis padres a su velocidad de reproducción normal y con buen sonido, la he asimilado más o menos al cien por cien, conseguí tragármela completa y me encantó.

Hay que quedarse con los recuerdos. Aunque al principio nos puedan doler, si tenemos paciencia acabamos llegando a una especie de oasis que aparece después del dolor, en el que se nos permite ver nuestro pasado vacío de amargura.

Ya no echo de menos a R. Puedo acordarme de él y valorar nuestra historia. Ayer por la noche, en La Galería (C/ del Prado), tomando unas copas con mi hermana y con S., pensé en él. Me gusta la música de ese bar: El canto del loco, M-clan, Melendi, Estopa, etc. Antes de ir para allá, en un café de Huertas, La Piola (C/ del León), les conté que creo que me gusta E, uno de los informáticos de mi trabajo, con el que no he compartido más que un par de anécdotas tontas, una sobre los chivatos y otra sobre la apostasía, la acción y efecto de apostatar (o sea, más o menos, desbautizarse).

Tengo una semana de vacaciones por delante. En ella puedo olvidarme de E o alimentar la ilusión, como si se tratara de una caldera a la que alimentar con carbón en la sala de máquinas de un trasatlántico en medio del océano. Aún no sé lo que haré. Por otra parte, me ilusiona esto del blog y me he propuesto dedicarle tiempo, completar los artículos con imágenes, enlaces y todo eso... también quería hablar de mi incursión con N en Lavapiés y nuestra compra de Curry y arroz largo, que culminó conmigo en la cocina inventándome un plato: Arroz al curry con galletas. Pero me parece que ya está bien por hoy. Lo haré a la próxima.
03/04/2005 17:54 #. Tema: Cine y teatro No hay comentarios. Comentar.

06/04/2005

Rafa y el contrato social

Rousseau.jpg"Rafa comiendo arroz caldoso", así he titulado el archivo con la fotografía que le he hecho a mi hermano esta mañana en la cocina, mientras comía viendo a María Teresa Campos en la televisión. Todavía llevaba el pijama, eran las dos y acababa de levantarse. Mi madre dice que esa se ha convertido en su rutina diaria: no ir a la universidad, dormirse bien entrada la madrugada y pasarse la noche en vela viendo películas y leyendo.
Estoy pasando una semana en Valencia con mi familia, me he tomado unas vacaciones para alejarme un poco de Madrid. Siempre me pasa lo mismo, cuando estoy allí no me quiero marchar; cuando estoy aquí, paeándome por la casa tan grande y escribiendo en el ordenador nuevo, con pantalla plana y silla ergonómica, no quiero volver. Pero voy a dejar de adentrarme en lo que amenaza con convertirse en un post tipo "Bridget Jones", no sea cosa que localice mi blog Borjamari y me ponga a parir (de hecho, creo que la expresión "poner a parir" ya le daría suficientes motivos para defenestrarme en la red). Llegué hasta su bitácora a partir de la de Nacho Escolar y la idea de que analizara la mía alguna vez me puso los pelos como escarpias, aunque probablemente este temor tan claro sólo esconde el deseo de que encuentre "No me llames" y haga una crítica. En fin... ¡Al grano!

La otra noche, antes de acostarme visité el despacho de mi padre en busca de alguna novela que me distrajera un poco. No me decidí por ninguna pero, lejos de rendirme, amplié mi búsqueda a los dominios de mi hermano y me metí en su habitación. Olía a tardoadolescencia y a pies. La persiana de la ventana que da a la calle estaba bajada y la única luz que funcionaba era la del flexo. La cama no estaba hecha. Sobre la mesa de estudio, todo estaba revuelto; papeles con apuntes, hojas en blanco, un par de libros de arquitectura abiertos... en la mesita de noche, mi ejemplar de bolsillo de "La lista de Schindler", y en las estanterías un montón de títulos tan variados como inadjudicables a lo que de mi hermano se podría esperar: "Fausto", varios volúmenes con los cuentos de Borges, ficción en catalán... y, entre todos, con una señal probablemente reciente entre sus páginas, una edición nada despreciable de "El contrato social", de Rousseau, publicado en 1762.

Habréis adivinado que el que aparece al lado de este texto no es mi hermano, sino Rouseau caricaturizado. He intentado colgar la foto de Rafa comiendo, pero pesaba demasiado. Vuelvo a mi historia: aprovechando que no estaba, me senté en la cama a "meditar". ¿Qué clase de persona es aquella que con 23 años se acerca a obras como "El contrato social" por interés? ¿Con quién habla luego del tema? ¿Por qué al mismo tiempo se retrae y apenas va a clase? Todas son preguntas propias de una imbécil, que no merece la pena contestar... me llama la atención el universo de Rafa, que no se puede intuir, que no puede imaginar el que se cruza con él en un semáforo o se sienta a su lado en la barra de un bar. Me llevo bien con él. Me decido al cabo de un rato y elijo "El triunfo de la belleza", de Joseph Roth, publicado por El Acantilado. La leó de un tirón antes de dormir. Guardo unas líneas para comentarlas con Rafa en el momento adecuado, que se presenta hoy a mediodía, horas antes de que vayamos juntos al cine a pasar miedo con "El escondite". Roth escribe lo siguiente:

"El plebeyo es ambicioso. El hombre verdaderamente noble es anónimo. En la nobleza innata existe una fuerza, que es mayor que la luz que irradia la fama, mayor que el brillo del éxito, que el poder del que vence. La ambición es, como he dicho, un atributo del plebeyo. Él no tiene tiempo. Él no puede esperar para alcanzar el honor, el poder, el prestigio, la fama. Sin embargo, el hombre noble tiene tiempo para esperar, sí, incluso para quedarse rezagado."

Cuando lo comentó con Rafa, no está de acuerdo. Supongo que no hay excusas que justifiquen a nuestros propios ojos el quedarnos atras. Nunca.
06/04/2005 17:45 #. Tema: Viviendo en Madrid No hay comentarios. Comentar.

09/04/2005

El mar

el mar el mar.jpg"Conocí a un hombre en otra ciudad, una vez". Quiero empezar así mi próximo cuento, aún no sé qué pasará ni, por supuesto, cuál será el final, pero sé que lo quiero empezar así. Se me ocurrió ayer, mientras agotaba el tiempo que me queda en Valencia.

Convencí a Rafa para que me acompañara a la Malvarrosa. No hacía frío, pero tampoco había sol ni demasiada gente. Quería ver el mar. Antes no tenía necesidad de verlo, pero llevo algunos meses descubriéndome nostalgias de la playa, por eso viajé a Portugal en octubre, con un ansia repentina de encontrarme con el Atlántico y las olas.

Mañana vuelvo a Madrid. Una de las mejores novelas que he leído se llama "El mar, el mar", de Iris Murdoch, publicada por Lumen. Aquí os dejo la imagen de la portada, por si os interesa.

Nos sentamos en un chiringuito cerca de la arena y pedimos unas bravas y un par de cañas. Hablamos.
09/04/2005 12:14 #. Tema: Viviendo en Madrid No hay comentarios. Comentar.

11/04/2005

La sopa fría

00.07 am. Técnicamente ya es martes. Agotadas mis vacaciones, vuelvo a escribir después de una larga jornada laboral multiorgásmica: el primer climax ha llegado con las galletas de chocolate que ha comprado mi jefa, estilo Granola. Ilusa, la pobre mujer ha cometido el tremendo error de ofrecerme una... en cuanto coja confianza, preveo que, entre llamada y llamada, me comeré un promedio de siete. El segundo momento de placer me lo ha proporcionado la visualización del inocente E, ajeno por completo a su rol de protagonista en mis fantasías eróticas cada vez más frecuentes. Analizando su actitud en la oficina, un tanto dispersa, un poco de efebo griego trasplantado al centro del Madrid del S.XXI, me repito una y otra vez que no tengo nada que hacer con él, que nunca se fijará en mí y bla, bla, bla... el espíritu Bridget Jones vuelve a poseerme. Si hay algo de ella que me gusta es el uso frecuente que, doblada al español, hace de la palabra "moñas".

Un poco moñas sí que soy, lo prueba la canción que en esta última época me pone los pelos de punta y que por fin conseguí grabarme ayer, gracias a mi amiga Ana y su MP3: "La sopa fría", de M-clan. La letra es tan absurda y yo canto tan mal, que cuando la tarareo debo producir una especie de fusión satánica de efectos balsámicos para mi atribulado espíritu. Gracias a ella ni las llamadas de salidos ineptos, ni la cola del Champion a las nueve de la noche... ni siquiera el rumor de que el penúltimo hombre que me besó está viviendo con otra... NADA consigue deprimirme.

Y ya está bien, que este post me está saliendo poco serio, salpicado de ironías tipo sitcom, y eso no me gusta. Antes de irme, no quiero olvidarme de contar que hoy he descubierto, gracias al descubrimiento previo de Escolar.net, un blog que desconocía, "El Teleoperador". Promete. Tengo la intención de no perderlo de vista.
11/04/2005 14:17 #. Tema: Viviendo en Madrid No hay comentarios. Comentar.

15/04/2005

Idiomas por señas

"Se hablan idiomas por señas", eso es lo que pone en un cartel (trozo de cartón arrancado de una caja de embalar) que cuelga entre los periódicos de uno de los quiosco-chiringuitos de Callao, concretamente del que está enfrente del Palacio de La Prensa. Lo mejor es que "Se hablan idiomas por señas" está escrito en español, con lo cual los turistas extranjeros, erasmus y demás fauna no hispanoparlante de paso por la Madrid no se enteran de que el quiosquero ofrece semejante posibilidad de comunicación... caos.

Ha sido una semana dura. ¡Dios! Me he sometido a un PROCESO DE SELECCIÓN y estoy exhausta, pero ya escribiré sobre ello cuando sepa los resultados. Por ahora, lo único que quiero apuntar es que, aunque la vacante sea de charcutera (no tengo nada en su contra -no sea cosa que me demanden-), conseguir un trabajo hoy en día es una de las cosas más complicadas del universo: psicotécnicos, dinámicas de grupo, entrevistas personales... estoy cansada, ¿lo he dicho ya?

El caso es que en los trayectos hacia mi potencial nuevo curro, he pasado varias veces por el quiosco políglota y lo he descubierto. Me gustaría haber sacado una fotografía, pero aún no tengo un móvil con camarita, así que tendréis que confiar en mí o, en su defecto, daros un paseo por Callao y confirmar lo que os cuento.

Es viernes por la tarde y tengo un virus en mi portátil, estoy escribiendo desde la oficina. El lunes vuelvo.
15/04/2005 16:31 #. Tema: Viviendo en Madrid Hay 2 comentarios.

18/04/2005

Charada

charada.jpegTécnicamente ya es lunes y, sí, escribo desde mi "minivivienda" y no desde la oficina porque soy un As y después de 48 horas de tacos, desesperación y ojos como tomates, he aniquilado (al menos temporalmente) al gusano, virus, troyano o lo que quiera que sea el bicho que parasita en mi portátil. Son cerca de las doce y media de la madrugada y en la tele están anunciando nuevos capítulos de CSI Las Vegas por enésima vez... llevan semanas anunciándolos...

El PNV ha vencido, pero ha perdido escaños con respecto a la legislatura anterior; el PSOE los ha ganado y el Partido Comunista de las Tierras Vascas ha conseguido nueve, nada más y nada menos. Intento concentrarme en la cuestión para alcanzar alguna conclusión de provecho, pero la proximidad del Cónclave me perturba y se cruza por mi pensamiento reclamando mi dispersísimo interés... TODOS podemos ser Papas... todos menos, al parecer, el pobre Madariaga, que ha hecho unas inoportunas declaraciones cuando tácitamente ya se había impuesto el silencio entre los cardenales. Pobrecillo, qué desilusión.

Y entre tanta cuestión de peso, esta tarde, en Tele Madrid han puesto "Charada" un par de horas antes de que Germán Yanke, ese ser del que ya hablaremos, hiciera su aparición para informar de la última hora en el País Vasco. Por fin la he visto entera, ¡y he descubierto cómo acaba!. La película de Stanley Donen, con Cary Grant, Audrey Hepburn (pareja con poca química) y Walter Matthau, no es demasiado buena, pero tiene esa pátina extraña que sólo cubre a las pelis americanas popularmente denominadas "de antes".

Así he pasado la tarde del domingo: en la butaca a cuadros, acurrucada y tapada con el batín azul, que me compró mi madre cuando estaba en 4º de EGB y, como diría ella, todavía "me hace papel" ahora que acabo de cumplir los 27 años. Que nadie se lleve a engaño, no soy una persona sucia, sin embargo por una extraña cuestión de "principios", desde que el batín se convirtió en mi responsabilidad, dejé de lavarlo y lo convertí en una especie de "manta" cargada de significados propios de telefilm... lo quiero más... ¿Se nota que estoy nerviosa por la inconexión de mis refelxiones? Puede ser, no digo que no... pero es que HE PASADO EL PROCESO DE SELECCIÓN y a partir del martes me incorporó a un trabajo nuevo.

Adios a E.

Estoy leyendo "La mujer justa".
18/04/2005 01:07 #. Tema: Cine y teatro No hay comentarios. Comentar.

Soledad. Apunte I

Si se tiene un portátil que arrastrar por todas las habitaciones de la casa (especialmente los domingos y festivos), encendido, conectado y con procesador de textos, es mucho más llevadera.
18/04/2005 19:04 #. Tema: Soledad No hay comentarios. Comentar.

21/04/2005

Trópico de Capricornio

Henry Miller escribió en 1939 "Trópico de Capricornio ". Fue amante de Anaïs Nin.

Cuando el poeta A se entera de que ahora ya no soy transcriptora de anuncios sino librera en Callao, me llama para preguntarme si tenemos la novela del escritor americano. Al día siguiente lo compruebo en el ordenador y descubro un par de ejemplares de bolsillo en la segunda fila de uno de los estantes más cercanos al suelo. Sentada en la moqueta de la cuarta planta, confirmo que las palabras de Miller están allí, sujetas a las páginas como garrapatas, refugiadas, esperando que A las arranque de su escondite y las utilice para animar la conversación de su tertulia.
21/04/2005 12:30 #. Tema: Literatura y libros No hay comentarios. Comentar.

22/04/2005

Fuera de tiempo

No hay relojes ni tampoco ventanas, así no hay posibilidad de controlar el paso de las horas y el cliente pierde la noción del tiempo. Hasta que me lo explicaron ayer, nunca me había dado cuenta.

Las escaleras mecánicas suben y bajan en direcciones opuestas a las del metro y no hay ningún cartel que indique con una flecha como encontrar la salida. Entrar es fácil, salir no. Se pretende que el comprador en potencia recorra el mayor espacio posible y vea más mercancía... la tentación está por todas partes y la gente cae en la trampa y compra sin pensar.

Llevamos aproximadamente cuatro horas de visita formativa por el centro comercial, con la espalda hecha polvo y dolor en las piernas, cuando subimos con nuestro guía a la séptima planta, el almacén, las tripas de la tienda, como lo llamó A en su último correo. El techo es alto y el mobiliario, estanterias interminables llenas de libros y CD's, es gris. Hay un halo de humedad y refugio, y hace frío. Dos chicas trabajan a destajo llenando cajas con productos defectuosos para devolver al distribuidor. Nos explican en qué consiste su tarea y nosotras las escuchamos como bobas, fascinadas por lo que estamos viendo a la luz dura de un neón.

Cuando salimos, mientras esperamos el ascensor, descubrimos una ventana del tamaño de una almena desde la que se ve Madrid arañado por unas cuantas golondrinas. Está oscureciendo.
22/04/2005 11:58 #. Tema: Viviendo en Madrid No hay comentarios. Comentar.

24/04/2005

La mujer justa

Aviso para los que me leéis: empiezo a escribir este post segundos después de poner el la sartén dos cuartos de pollo que en teoría van a cocinarse sin percances y a fuego lento, pero esto sólo es en teoría; así que cualquier alteración en la lógica de la parrafada que pienso elaborar a continuación achacádsela al pollo y a los imprevistos con los que pueda perturbar mi tranquilísima mañana de domingo.

Es domingo, sí, ayer salí con la gente de mi ex ex empleo después de trabajar durante seis horitas y media vendiendo libros en EL DÍA DEL LIBRO. La tienda era un caos, parecía un hormiguero. Nos dicen que es el día de "Algo" y nos lanzamos a la calle como si se tratara de la jungla, corriendo a comprarlo no sea cosa que nos lo vayan a quitar. Somos un poco cerriles. No me creo que todos los que me pidieron libros del reciente Cervantes Ferlosio los vayan a leer ni a asimilar, ni que todos los que me hicieron buscar en el ordenador por "Ratzinger" para gastarse unos euros en algun librito escrito por Benedicto XVI antes de su ascenso a Papa vayan a empaparse con embeleso de lo que este ecuménico ser pensaba cuando no era más que un pequeño cardenal sin aspiraciones... uhhhmmm... el caso es que el género quedó diezmado y la planta arrasada por las fieras. No pasa nada, contábamos con ello.

Concluida la obligación, como decía, llegó el placer: cena en la pizzería Cervantes con los compañeros teleoperadores. Nos reímos y además D., el minúsculo aunque adulto estudiante de Bellas Artes, se sentó a mi lado y estuvo toda la noche insinuándose (o al menos eso quise pensar yo, con lo que para el caso es lo mismo), culminando su inesperado ataque con alguna que otra caricia a mi cintura ya en el pub La Galería, donde el dueño, como siempre, nos invitó a un chupito de crema catalana después de la primera copa y puso en mi honor La Sopa Fría. A las dos y media D. se fue y yo, típica y tópica para no variar, perdí todo interés por la fiesta. No tardé nada en irme a casa A PIE, lo que significa que anduve, en compañía de J. y L., desde Huertas al barrio de Salamanca... caí rendida.

No he dormido bien. A las once y media ya iba por la casa como un alma en pena, pensando en encender el portátil para ver qué tal había pasado el fin de semana mi amigo el Troyano. Eso he hecho, pero antes me he terminado a golpe de café con leche "La mujer justa", de Sándor Márai, un escritor hungaro que nación en 1900 y en 1989 se quitó la vida.

Lo dejo aquí, el pollo me reclama. Luego vuelvo a ampliar y perfeccionar, si cabe, la información.
24/04/2005 14:58 #. Tema: Literatura y libros No hay comentarios. Comentar.

25/04/2005

La mujer justa II

nicole.JPGYa estoy aquí. He vuelto. Indico situación: delante del ordenador a oscuras (la bombilla del recibidor se fundió ayer y, ¡Atención!, no tengo dinero para reponerla). Me acabo de duchar, llevo una toalla en la cabeza, el bañador de N. y voy sin camiseta. Esta vez no hay pollo de por medio, pero no deja de ser una imagen patética. En este instante, para colmo, acaba de terminar "con el alma en pie", cantada a duo por Chenoa y Bisbal. Beth y "Dime" toman el relevo.

Primera duda que puede suscitar el párrafo anterior: ¿Por qué no tengo dinero? Respuesta: porque la Caja de Ahorros del Mediterráneo no ha validado el cheque del Banco Santander que ingresé ¡¡¡HACE YA CINCO DÍAS!!! con mi finiquito. Irónicamente, ahora que gano más se me funden las bombillas -ayer me dio un calambrazo tratando de resucitar a una que casi ni lo cuento- y tengo la cuenta en números rojos.

Segunda y última duda que tal vez os genere mi estado: ¿Por qué escucho a los ex triunfitos? Me guardo la respuesta para un post que lleve ese título.

Lo que importa es que en medio de este maremagnum de desgracias domésticas, como escribía ayer, he terminado "La mujer justa" y me ha gustado, aunque es una novela triste y Márai utiliza a uno de sus personajes para decir que la mediocridad reside en la práctica totalidad de los sentimientos y situaciones humanas.

¿Será eso verdad? Si lo es, no queda más escapatoria que reírse.

Ayer por la tarde estuve con L. Fuimos al cine, vimos "La intérprete", película casi con seguridad patrocinada íntegramente por la ONU, imposible de creer desde el principio hasta el final, en la que Nicole Kidman tiene pasaporte de un país imaginario, Matobo, y se convierte sin comerlo ni beberlo en la defensora mundial de la libertad de los matobanos. ¡Qué bonito! Menos mal que la perturbadora presencia de Sean Pen ayuda a pasar el mal trago. Por cierto, a su personaje no sólo le abandona la mujer, sino que además se le muere en el intento de abandono, con lo cual es un hombre doblemente atormentado y resulta doblemente atractivo para la espectadora común y, de forma transitoria, insatisfecha, o sea yo. ¡Dios! ¡Cuán salida estoy!

L se despidió de mí a las doce y media de la noche después de darme un masaje que nunca le agradeceré bastante. En la puerta, antes de empezar a alejarse por el pasillo de paredes verdes hacia el portal, puso cara de profesor de Latín y me dijo: "Hay que volver a follar", ya es el momento.

Así sea.
25/04/2005 19:27 #. Tema: Literatura y libros Hay 2 comentarios.




Este blog no tiene nombre. No me dejó llamarle porque ni él ni yo sabemos muy bien qué queremos contar. Va creciendo sobre la marcha y cambia de color como los camaleones. En cualquier caso, eres bienvenido.

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